Capítulo 16. Felicidad efímera
Briggitte entró al despacho de Sebastián y se sentó en su escritorio, encendió el computador y empezó a revisar información sobre la empresa que la había contratado para ser una de sus modelos, se trataba de Industria Salerno, una fábrica de telas y de ropas, propiedad de Fazio Salerno.
Buscó en internet en cuantas páginas habidas, alguna fotografía o algo que le permitiera descubrir si existía un vínculo entre el hombre con su padrastro y no lo encontró, por casi más de una hora revisó, mas no