Epílogo 2/3. 3.
Evelyn.
Pido la hora y confirman que será por la madrugada. Asiento como si pudiera verme, para luego cortar.
La cabeza me comienza a doler. Siento que tengo muchos pendientes que pueden retrasar los proyectos que aún necesitan mi atención. Y el embarazo no lo veo como tropiezo, sino que me reitera lo mismo que cuando tenía a Aihnoa; no puedo permitirme disfrutar como deseo hacerlo.
Aun en cosas simples.
La idea de que ellos merecen más atención de la que puedo darles me golpean. Las