Epílogo 2/3. 2.
Evelyn.
—Ahí hay un animal muy grande —dice Aihnoa apuntando con disimulo hacia el altar, a la sombra mezclada de un ramo de flores y el florero más pequeño detrás de Gaynor. Su emoción me hace sonrreír.
—Enorme —le responde Logan, inclinándose hacia ella. Mi mirada lo reprende porque capto de inmediato su intención.
El órgano comienza a sonar. La conversación poco respetuosa se apaga de inmediato cuando las notas profundas llenan la iglesia con una solemnidad casi reverente, mientras todas las