Capítulo 83.
Logan.
Un chillido me hace ver hacia atrás cuando un hijo de perra pisa a un conejo en su intento por atacarme por la espalda. La cabeza se le revienta con las balas que le dividen el cráneo en dos.
Recojo un nuevo cargador al ver muchas linternas adelante, en la misma dirección que yo. El conejo salta tembloroso en el charco de sangre, logrando que vea el collar en donde carga una medalla de oro con un nombre al reverso.
«Aihnoa».
Quiere huir y lo tomo del collar, sin contemplaciones para ar