Capítulo 256.
Narrador Omnisciente.
Al llegar a la casa de dos plantas en una de las zonas más vigiladas de Southampton, pequeña para su gusto, con más macetas con flores que metros de propiedad, el pulso se le transforma.
Los agentes se mueven con sutileza por el lugar, dejándolo pasar sin necesidad de identificarse.
Al caminar por el hall inhalando percibe de inmediato ese aroma que aunque diferente en cada ocasión, siempre provoca lo mismo, tanto en su semblante, como en el ritmo cardíaco.
Con ello e