Capítulo 198.
Narrador Omnisciente.
El conducto desemboca en la lavandería con un golpe seco. Gaynor cae primero con la rodilla al suelo, pero el arma arriba. Evelyn lo sigue sin ruido, cayendo sobre los zapatos altos que logra dominar para que no causen un solo ruido. Shalla logra aterrizar cuando el eco de pasos apresurados se filtra por los pasillos adyacentes.
El frío su cuelga de su piel, adhiriéndose a sus latidos cuando se dan cuenta de la cercanía.
—Contacto —murmura Gaynor.
Se dan cuenta de que no es uno. Son varios.
Las luces del área parpadean cuando alguien acciona el cierre de emergencia del piso. Un error de principiante es creer que el caos desorienta a quien ya vive en él, porque ninguno de los tres está discapacitado o ha vivido bajo las leyes comunes de la sociedad para permitirle al miedo desembocar en sus nervios.
—Shalla —dice Evelyn sin mirarla—. Toma al niño. Ahora.
Acoplarse es lo mejor y todos entienden quienes es mejor que cuenten con ambas manos libres.
No hay discusi