Capítulo 17.
Logan.
Tecleo un mensaje para Ortega que sé que sigue en su oficina, envío el número de teléfono sintiendo que mis extremidades quieren algo que no les pienso dar.
Llevo el teléfono a mi oreja y el teniente contesta de inmediato para su buena suerte.
—Localiza ese número—, demando.
—¿Investigo todo de él?
—Sé de quien es—, lo corto, mi propio cuerpo me está humillando justo ahora con exigencias pendejas—. Quiero su ubicación.
—Iré por una autorización del subsecretario...
—Me hag