Capítulo 166.
Logan.
—¿Quieres una pintura también, amor? —me susurra en la oreja, juguetona, ya que ese término casi nunca lo usa conmigo, y las pocas veces siempre provoca el mismo alterado ritmo. Le dedico una mirada mientras el artista seca el lienzo con aire caliente.
—Tengo una en mente —respondo sin pensarlo, mirando cómo las tiras de su vestido bailan otra vez con el viento. Su boca me dice que entiende lo que quiero decir, cosa que solo aviva las ganas.
Aguardo unos minutos más hasta que el pintor