92. Sinceramiento I
Arturo Abad Rocamonte
Ana me acompañó a la oficina esa mañana.
Nos sentamos en la pequeña sala donde solía recibir a empresarios importantes; ese espacio olía a cuero, madera y recuerdos de largas negociaciones. Normalmente, ahí se hablaba de números, contratos y millones. Pero esa mañana, todo parecía distinto con ella a mi lado.
Tenía una reunión programada con un joven empresario cuyo proyecto me había llamado la atención desde el primer momento. Prometía una buena ganancia, era grande, ambi