Capítulo 62.
Donovan.
—No puedes hacerlo —determino sosteniendo su mirada. —Y no quieres.
—Sí quiero— manifiesta. —Estoy sintiendo lo mismo que tú cuando me lo arrebataste.
No lo hace. Jamás lo experimentaría.
—Dispara —doy un paso al frente. —Si deseas matarme, hazlo. Nada te detiene. —otro paso—. Estamos en una cabaña en las afueras de la ciudad. Solo los dos. Sin seguridad para mí y nadie que te ayude a tí —sigo avanzando. —Pero asegúrate de que muera, porque es la única manera en la cual no te busque