Capítulo 35.
"—Mi señor, ¿Acepta a Sofía Castel como su esposa? —pregunta el tipo de esmoquin frente a mí— ¿Promete ser su fiel compañero, en la abundancia y la escasez, acompañarla en la tristeza y la felicidad, ser su más grande fortaleza y permitir que sea la suya por el resto de sus días?
—Sí no aceptara no estuviera aquí —digo sin soltar la mano de la mujer de ojos grises que sonríe totalmente emocionada. Su corona de flores le suma belleza, su mirada infunde más esa presión en mi pecho y con mi resp