Capítulo 139.
Donovan.
—¿De la cárcel? —Sofía alza una ceja, como si no creyera lo que dije.
—Sí, mi amorcito de las malas decisiones —respondo con ironía.
Ella se ríe bajito, como si no quisiera, pero no puede evitarlo. La conozco. Juega a que no le importa, pero ya está revolviendo lo que no debe dentro de sí.
—¿Y por qué entraste? ¿Qué hiciste ahora, Dragón? —me pregunta con voz dulce, venenosa, como si fuera alguien que acaricia una víbora sin saber si va a morder.
—Lo que hago siempre —gruño, apretando