Capítulo 129.
Donovan.
Desde que llego a la estación de policía veo todo con sospecha. Ya sé lo que sigue, como tampoco se me hace extraño que todo lo hagan con rapidez. Se aseguran que no tenga una bala incrustada y me curan en pocos minutos.
Al menos la vez anterior disimularon mejor antes de entregarme a los guardias, los mismos que me hicieron la vida más miserable cuando pisé la prisión.
Esta vez solo observo cada detalle y recuerdo quién la controla. El olor nauseabundo me regresa a esos días inte