Capítulo 118.
Sofía
Mi mente tiene una sola cosa remitiéndose una y otra vez. Aunque mostrarme cómo la que sólo le gusta ser el centro de atención, funciona cómo fachada. Así nos manejamos.
Camino entre la aglomeración que se forma en el salón. Mi vestido ondeando en cada paso, la tela que se despega de mis piernas a medida que avanzo. Siento algunas miradas y me hago la tonta, tomando una copa de vino que llevo a mis labios, de forma despreocupada.
No veo a ninguno, como tampoco hago caso a las esposas q