Capítulo 100.
Donovan.
Mi esposa, mía. Ante la maldit@ ley y la misma pirámide que tiré para luego alzarla para que tuviera con qué defenderse, ahora es la mujer del Dragón. Soy su marido.
Un marido que no se cansa de follarla, que montarla le resulta tan cegador que no pienso más que en despertarla con una embestida.
Me gusta el anillo que ahora carga en su dedo, me gusta el corte que nos une y mas cuándo resiste todo de mí. No me recuerda totalmente, pero es la misma Sofía de hace años que tentaba a la m