—Las cosas no son así, Hazel. Para mí solamente existe tú, ¿cuándo entenderás que te amo?
Marta no podía creer lo que escuchaba. Aquella era una declaración de amor, sí, pero no una de amor fraternal. Alexander hablaba como un hombre enamorado, confesándole aquel sentimiento pasional a su hermana.
Fue inevitable no sentir como su corazón se partía en mil pedazos, en el tiempo que llevaba en curso su relación nunca había recibido unas palabras tan hermosas de aquel hombre. Dolor, tristeza y des