Me despertaron los rayos del sol y un intenso dolor de cabeza. No solo me duele la cabeza, sino todo el cuerpo. Me siento mareada y con unas intensas náuseas.
Cuando observé mi cuerpo, noté que estaba desnuda en una cama que no era la mía. La habitación se veía gigante y mucho más elegante, casi del tamaño de mi casa.
Poco a poco comenzaron a llegar flashes de lo ocurrido anoche. El engaño de Gabriel, mis bebidas, los besos de Alex y finalmente, la pérdida de mi virginidad. No puedo creer que