Herbie
Esta mañana me levanté con el mejor ánimo del mundo, ya que tenía pensado ir a la casa de mi dulce chica de limón esta tarde. Quería verla y aunque me tratase a las patadas no me rendiría tan fácilmente, eso nunca.
Estaba trabajando en la empresa cuando la puerta de mi oficina se abre y David entra con una sonrisa de oreja a oreja, al parecer su noche con esa linda chica lo dejó con muy buen humor.
Este ni siquiera me saluda y sin decir nada, se deja caer sobre el sofá que tengo en mi of