Epílogo
Daniela
Camino hacia el altar que hay en el jardín de la mansión De Luca, siendo llevada del brazo por mi suegro y siento como las manos me sudan. El corazón me palpita como si en cualquier momento se quisiera salir de mi pecho.
Veo con una sonrisa al hombre que amo y el cuál me espera al final del camino. Guillermo esta enfundado en un perfecto esmoquin y su pelo esta peinado de una manera perfecta.
Mi vestido de novia no será el más espectacular de todos, pero es que este que me hace