Capítulo 33
Guillermo
Después de la increíble noche que había pasado con Daniela, ambos fuimos a la mansión de mis padres a buscar a los niños y de ahí a la escuela. Luego de dejarla en su empresa y que ni siquiera se despidiera de mí con un simple beso, no pude evitar reírme cuando estuve solo en el auto porque sé que no me la va a poner fácil.
Cuando llegué a mi empresa y no vi a mi secretaria, pensé que la pobre había dimitido después de lo que presenció ayer. Sin embargo, cuando entré a