Capítulo 47
Apaga la luz y se va a la cama, está agotado, ha sido un día largo en la finca.
- ¡Rodrigo!
- ¿Mmm?
— Duerme conmigo otra vez. No quiero tener frío por la mañana.
- Está bien. — asintió de inmediato, pero tenía miedo, ella es adorable y no es fácil resistirse. Él suspira con resignación antes de acostarse abrazándola.
- Es muy cálido. Gracias.
- De nada. — Dice con voz ahogada. — ¿Esta posición no te duele el brazo?
— No, es muy cómodo.
Se quedan callados, entonces él siente que ell