Capítulo 59
Cássio llega a la puerta del hospital, su cuerpo está exhausto, a punto de desmayarse. Coloca la mano en la puerta, respirando rápidamente por la boca y encorvando el cuerpo. El esfuerzo físico hizo que su presión arterial bajara. Desde el accidente, su vida era sedentaria, y de repente, todo ese esfuerzo lo afectó.
Al entrar en el hospital, va directo a la recepción y habla casi sin aliento:
"Por favor, ¿me están esperando para hacer una transfusión urgente?"
Una de las enfermeras