Edahi
Siento cosquillas en la nariz y un gran estornudo calma la sensación, cuando abro los ojos me doy cuenta que Elijah se encuentra justo a centímetros de mi cara y lleva mi saliva por todos lados.
Me levanto de la cama tan a prisa que termino por enrredarme en la sábana y caer envuelta en ella. El golpe duele pero no más que la vergüenza.
—¿Estás bien? –cuestiona y yo me levanto del suelo con algo de dificultad.
—Sí, estoy bien. –aseguro pero me muero de vergüenza así que solo me doy la v