Mundo ficciónIniciar sesiónDetrás de la mansión un muy bien decorado camino de piedra llega de la colina hasta una casa de playa que al parecer es totalmente privada, ya que son pocos metros los que hay en ese estrecho de mar abierto con arena blanca bañadas por las aguas del mar Mediterráneo.
La luna, alta y resplandeciente, derramaba su luz plateada sobre la casa de playa con sombras suaves y misteriosas. Sus muros blancos, que durante el día brillaban bajo el sol, ahora pare







