No hay peor sensación que ser sorprendido en plena acción. Quería que la tierra me tragara en ese momento.
—Es que… debo volver temprano a casa —respondí.
—Hoy es sábado, no debes atender la librería —comentó Adam—, ¿qué sería lo importante que te haga regresar temprano a tu casa? —cuestionó.
—Pues… —No sabía qué decir.
—Estás escapando de mí, acéptalo, querías irte sin dar ningún tipo de explicación —soltó, evidentemente enojado—. Evie, eres mi novia, ¿por qué harías eso?
Mi rostro estaba com