Me encontraba en mi habitación, repasando la agenda con todos los logros de la semana y las tareas aún no hechas. Después de haber dormido por cuarenta minutos, me sentía recargada para seguir con la larga jornada diaria que me esperaba al tener que arreglarme para llevar las llaves a Adam a su apartamento.
Por la ventana de mi habitación se apreciaba el cielo azul, las grandes nubes que sobrevolaban lentamente el lienzo y también apreciaba algunos pájaros revolotear en las puntas de los árb