Eva no encontraba su sitio. No podía creer que Adrián le hubiera hecho algo así… ¡después de todo lo que ella le había contado! Cuando él anunció que los del Río estaban invitados ese fin de semana a comer, casi se quedó sin habla.
—¿Marcos y Elena? ¿Aquí? ¿Los has invitado?
—Creo que ya te dije que me interesa su terreno. Estamos a punto de cerrar el acuerdo con Marcos, pero me gustaría hablar en un ambiente más privado. Puede que consiga condiciones más favorables. ¿Qué pasa, Evangelina? ¿No