Él ha cambiado.
Amanda no se sintió mejor con el “todo va a estar bien” de Ethan Donovan, no porque él lo dijera por decir, sino porque esa frase solo funcionaba cuando el problema tenía forma, cuando se podía medir, cuando se podía controlar.
Lo que acababa de pasar no era así.
Se separó del abrazo con cuidado, como quien agradece un gesto sin querer quedarse a vivir en él.
—Discúlpame, Ethan —dijo, acomodándose el cabello detrás de