No me quieras ver la cara de estúpida.
El plan salió perfecto.
Aaron logró que Amanda entrara al auto con una naturalidad casi ofensiva, como si convencerla fuera tan simple como decir su nombre en el tono correcto.
Ethan no tardó en ocupar el asiento del conductor y, cuando cerró la puerta, el perfume de ella lo golpeó directo en el pecho, como un recuerdo que no pidió permiso.
Se obligó a respirar lento.
A actuar como si no t