Es mi nieto.
A Amanda le habría gustado salir corriendo de esa mansión con Noah apenas terminó la reunión. Meterse al auto, respirar el aire de afuera y fingir que las paredes de mármol, las miradas y el apellido Van Ness no podían perseguirla.
Pero Ethan se lo pidió.
No con la voz de CEO que ordena, sino con esa seriedad quieta que él usaba cuando algo le importaba de verdad.
Que se quedara solo un rato... para hablar con Raqu