Ver para creer.
Amanda se sorprendió por la manera indirecta en que Raquel la estaba halagando.
No porque Raquel no pudiera hacerlo, sino porque durante años cada vez que abría la boca era para soltar barbaridades sobre Amanda… y ahora parecía otra persona.
Era imposible no pensar que Daniel le había metido veneno en la cabeza, acomodándole la realidad a su antojo, y que Raquel, por orgullo o por costumbre, se lo había creído.
Aun as