Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo XLIII
El final. Parte XXVI
Las palabras bastaron, el silencio se hizo presente y luego solo quedó aquel silencio del profundo sueño, durmieron todos, con las palabras que había pronunciado aquel unicornio, que nunca dejó solo a ninguno de los presentes en su discurso y que les ayudó hasta que cada uno de ellos murió, porque el unicornio que ellos habían visto y oído, era un unicornio extremadamente especial,







