Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo XLIII
El final. Parte XXV
Mientras que la noche se asentaba, ahora tenían por seguro, que la luz del diamante reflejaba la luz del sol o de la luna, dependiendo de la hora del día que fuera en las afueras del castillo, ya no tenían duda alguna de que la magia dejada por el joven mago era enorme.
Mientras se preparaban para echarse una siesta, nuevamente habló la voz del unicornio, pero esta vez era mucho más potente, que







