Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo XLIV
Epílogo II
El joven mago, después de sentir todas las emociones, (Y a pesar de que mucho tiempo después fue que supo que las lágrimas que habían brotado de su rostro llevaban la vida en ellas mismas, y que esa vida viajó al lugar al cual debía de estar, y que sin saberlo fue padre de una varias vidas) decidió que ya era tiempo de seguir su camino, y sintió mucho pesar de no haber podido viajar a ese mundo, de no haber sentido la brisa de las praderas que habitaba