Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo XLIV
Epílogo IV
Tu sonrisa.
Una agradable sonrisa que desde el primer momento me iluminó, y entro en mi pecho aquel extraño deseo que explicarlo no puedo.
¿Qué hago? A mis amigos pregunté les dije: creo que me enamoré.
Al regresar de nuevo al salón, me di cuenta de que a mi lado se sentó.
No sabía qué hacer, hablarle o no, hasta miedo me dio.







