La mano de Madison tomó el cuello de Sarah y la alzó, sus pies estaban a varios centímetros del piso y los movía frenéticamente. En el momento que Andrés quiso intervenir fue que Preston lo empujó muy fuerte, esto lo hizo debido a la mirada que le lanzó su jefa.
— Te veo Sarah y muy bien — ella la acercó a su rostro y no había temor — tus colores, tu pasado y las personas que has enviado a matar a mis hijos. Puedo verlo todo claramente y créeme que si ellos son peligrosos, yo lo soy el doble.
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