— No es ley del hielo, te hablo lo necesario. Ahora dime qué es lo que quieres, me gustaría cenar en paz con Nick de ser posible, gran señor King.
— ¡Detesto esto!
Andrés miró como Madison dió un respingo en su silla y fue ahí que miró que ella tenía los brazos con moretones del agarre del otro día; en ese momento logró calmarse y respiró profundamente.
— Escucha, entiendo que hice mal y quiero que me perdones. Prometo que voy a controlar mi carácter, ¿Está bien?
— No te creo nada de nada, si e