La laca laca saco a Emiliano arrastras de allí y yo lo llevo a otra habitación en donde estaba el hijo pequeño del detective.
—Míralo bien ¿crees que soportara los golpes tanto como tu?
El pequeño como de seis años estaba sentado sobre una pequeña cama, sus ojos mostraban lo asustado que estaba.
En casa de Emiliano Eva y Alexander escucharon el forcejeo de una puerta, tomaron sus armas y se escondieron, el detective los había encontrado, pudieron neutralizar al hombre y desarmarlo.
—Ya no perte