Mientras Alexander buscaba su caja de seguridad recordó aquello que le dijo su padre.
—De este negocio no se sale hijo, no se deja, puedes dejar el cigarrillo, las drogas, una mujer o lo que quieras, pero este negocio es un estilo de vida, la única forma de dejarlo es muerto.
Hoy lo entendía más que nunca.
Eva estaba dentro de una celda pensando si había tomado la mejor decisión.
Emiliano entro a visitarla.
—¿Que haces aquí? —pregunto Eva sorprendida.
—Estaba aquí cerca y dije vayamos a saludar