Seth había decidido que, si al final del día Ameline no lo quería, él iba a aceptarlo y la dejaría ir, pero no antes de pelear por ella.
Iba a luchar por enamorarla, iba a luchar para que ella lo perdonara, y empezaría ya no desconfiando de ella para nada.
Le demostraría que la vida a su lado no sería tan mala y… tal vez así ella dejaría de temerle, como Tucker dijo.
“¿En verdad me tienes tanto miedo, Ameline? ¿Me crees capaz de lastimarte?...”
Él nunca podría, incluso si ella probaba se