Seth se despertó en la cama abrazado a Ameline, cuando apenas salía el sol, por lo que debían ser las cinco de la mañana.
Bien, ya estaba normalizando su horario de sueño, cosa que era inevitable para una mente tan ocupada como la suya.
Aunque relajarse de vez en cuando no estaba mal… no era algo que hiciera muy seguido, no era algo que apreciara en el pasado, siempre trataba de holgazanes a los que deseaban menos trabajo, los que llegaban tarde, dormían de más o querían vacaciones…
Pero