Seth se quedó paralizado por un instante, los documentos aún crujiendo bajo sus dedos mientras su mente giraba a toda velocidad.
La revelación lo golpeó como un puñetazo, sus ojos abriéndose de golpe al conectar los puntos.
No podía ser un crimen perfecto, no en su propia casa, no con su equipo de élite vigilando cada rincón. Pero había alguien que sí podía: Mindy Evans Lockhart, la mujer con la que casi se compromete, una mente astuta y venenosa con motivos de sobra para odiar a Ameline.
El