Cuando Jason terminó el primer boceto, Ameline creyó que se lo mostraría, pero no… él simplemente tomó otro cuaderno y volvió a ponerse a dibujar, pidiéndole que no dejara de hablar.
Ameline le dedicó una mirada extrañada a Seth, que salió de sus pensamientos y encogió los hombros, haciéndole una seña para que le siguiera la corriente y ya.
“Escuché que los genios son excéntricos, pero esto es ridículo” pensó ella con una mueca, continuando hablando sobre Betty.
—Y esa vez que fuimos a esa c