Ameline llegó a la celda de Bianca, su mandíbula tensa, no solo por la perspectiva de verla, sino porque tenía a Seth a su lado y a Marco y Tucker detrás de ella.
“Todos los que me rodean me ponen nerviosa y me complican la vida, a todos los odio en cierta medida, y con varios tengo sentimientos encontrados” pensó Ameline con cansancio.
Era apenas el segundo día de viaje y ya se sentía mentalmente agotada, harta y lista para darse por vencida, pero no podía, tristemente, debía al menos inten