Capítulo 38.
Catie no pudo contenerse y soltó un gemido, este no fue tan fuerte, por lo que Jason al notarlo empezó a besarla en el cuello, pues él quería que ella no parara de gemir.
-Gime para mi preciosa. Dijo Jason con una voz profunda y autoritaria.
Catie no pudo evitar sentir un escalofrío recorrer todo su cuerpo, pues la palabras de Jason la hicieron estremecer, además de que al terminar de decir aquella frase Jason comenzó a bajar una de sus manos hacia el abdomen de Catie y asi siguió bajando hasta