Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Los guardias reales ya visitaron a Joanne y Marcus?
—No —contesta y revuelve el estofado de conejo.
—¿Cuándo se supone que lo harán? —mascullo.
—Cuando ellos menos se lo esperen.
—¿No se supone que irían al día siguiente después de lo que sucedió?
—Eso les hicieron creer. —Deja de mover el cucharón y me observa—. Algo traman.
Mi preocupación ha suplantado mi necesidad de investigar cómo demonios pude hablar en una lengua extraña y cómo en el i
Buenas, buenas. Otra vez vengo a agradecerles por tomar un poco de su tiempo para leerme. Me alegra mucho que tengo una pequeña audiencia que apoya esta novela. ¡Muchísimas gracias! Actualizaré cada vez que termine de escribir un capítulo, por cierto.







