Capítulo 24. No es su mate
Kael, sentado frente a ella, nota el cambio inmediato en su semblante. Su expresión se endurece al ver la reacción de Aria, pero no dice nada. No se defiende ni lo niega. Solo desvía la mirada por un instante, tenso, como si algo dentro de él también se estuviera rompiendo.
Erika, que ha estado fingiendo indiferencia ante el comentario de Elvira, no pierde detalle. Su mirada salta de Aria a Kael con suspicacia. Y cuando Elvira menciona la palabra «compromiso», ve claramente cómo el rostro de Ka