Hace tres semanas que me fui de su casa de la peor manera: con el alma en pedazos y el corazón roto.
Él me echó a patadas y me hizo sentir que yo era una mujer interesada en algo que él mismo vino a ofrecer y de lo que ambos sabemos que yo no tenía ni idea.
No insistí en probar mi inocencia ante las palabras de su prima y la falsa grabación que le mostraron porque no soy partidaria de excusarme por algo que los que me conozcan verdaderamente tendrían que ser capaces de reconocer solos. Colin te