Mundo ficciónIniciar sesiónA todo ser humano, alguna vez se le ha llenado de una inesperada luz, tanto la mirada como la mente; como si en éstos, solo habitaba una oscura recamara que fue iluminada con la inesperada llegada de una idea, justo así se sentía Derek: pasó de estar del todo perdido, hambriento de decisiones, con su mente que, de un lado a otro corría, alimentada por la incertidumbre de no saber como ejecutarse, y de repente, solo le bastó ver aquel bote de gasolina







