Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn golpe virulento se adhirió en su mejilla y volteó su cuello destempladamente.
Dos.
Tres.
Cuatro golpes, aturdiéndola, enrojeciendo su rostro, más de lo que estaba. Impactos a los que ella no logró reaccionar plenamente, cuando otro más fuerte la abatió con agresividad.
Él la sujeto con toda su cólera y fuerza por el cuello, alzándola y ansiando impactar su enclenque cuerpo contra







